miércoles, 21 de febrero de 2007

Malditos Ochenta (Basquiat Parte 2)

"No pienso en el arte cuando trabajo. Trato de pensar en la vida."
Jean-Michel Basquiat
Basquiat, Basquiat, Basquiat; consumiste tu vida en poco tiempo, consumiste tu vida en el consumo.


El mundo del arte siempre ha girado en torno al dinero y a la posibilidad de vivir de algo que no sea una labor repetitiva, ese Vivir del Arte que va más allá de lograr ingresar al mercado y al circuito de galerías, hacer catálogos, ser objeto de colección, y recientemente elevar a status de arte a objetos cotidianos como zapatos, carteras, gorras y camisetas con una simple firma o reproducción de alguna obra; vivir del fruto de nuestra creación.
Y algo más, los artistas, sabiéndose (o anhelando) pertenecientes a otra cultura, asumen actitudes de
artstars reflejándose esto en su trabajo que por lo regular pierde genialidad y lentamente se convierte en rumor de grupillos sociales o dependientes de la moda.
Es difícil ver en la historia del arte contemporáneo un exponente (la mayor parte de los denominados "de culto") que no se haya sumergido en el hedonismo extremo, viviendo en el
nihilismo agotando de este modo su vida casi siempre con fatídicas consecuencias, cuestión de ego algunos dirán, postura artística y desenfado según otros, o simple estupidez producto de la juventud, inexperiencia y los vicios.

MALDITOS OCHENTA
Y es así como el aun joven Jean-Michel Basquiat inició por fin su carrera artística (ver post anterior) como lo había soñado, de un modo fiestero, siendo admitido por los círculos sociales a los que en sus inicios rechazaba, codeándose con colegas como Warhol (ver imagen, acostumbrada Polaroid tomada por Warhol a los nuevos visitantes de su taller), que para esa época (inicios de los 80) casi habían agotado la "inspiración" y se encontraban carentes de discursos y reflexión, la época estaba cambiando y estaban subidos ya en una década decadente donde se atisbaba un descenso cultural y sociopolítico proveniente de los 60`s y 70`s.

Las obras de Basquiat afrontaban siglos de historia de opresión

Proveniente del underground callejero las ciudades y temas urbanos fundamentaban su obra

Luego del rotundo éxito obtenido por su participación en la exposición colectiva New York , New Wave (1981) a Basquiat le ofrecen su primera exposición personal en la galería Emilio Mazzoli en Italia, a partir de la cual los marchantes de la época hacían lo imposible por elevarlo a un status de "coleccionable", luego del colectivo Adress (también en Italia) le proveen a Jean-Michel de un estudio personal en el sótano de la galería casi obligándolo a trabajar simultáneamente en varias obras y sobre diversos soportes y formatos.

Su estética dinámica y caótica llamó la atención en todo el mundo, la marginalidad llevada a las galerías más sofisticadas.

En el año 1982 regresa a New York envuelto en fama y dinero (sus obras se cotizaban hasta en $10.000), con infinidad de obras en posesión de coleccionistas e invitaciones para participar en importantes exposiciones a través del mundo.

Charlie Parker. El jazz y la música negra siempre estuvieron presentes en sus pinturas


Cabe decir que en medio de su trabajo serial y meramente estético, Basquiat seguía en busca de mensajes y una postura artística identificada a sus inicios, se interesa más hondamente en la cultura africana, se vincula a la corriente neoexpresionista de la época, hasta que participa en la exposición internacional Documenta 7 con sólo 21 años, su fama sigue en aumento y el mundo artístico internacional está cada vez más interesado en el "fenómeno Basquiat", mientras él mantiene un ritmo de vida agitado, derrochador, enfermizo e inmerso en la volatibilidad de las drogas.




A estas alturas de la historia no sabríamos decir quién se aprovechaba de quién, si Basquiat sacaba de ese mundo efímero y plástico todo lo que necesitaba para cubrir sus adicciones y gustos, o si el mercado lo convirtió en fuente de dinero mientras lo consumía rápidamente, persiguiendo elevarlo a leyenda más allá de la celebridad.




Era el año de 1983 y ya era compañía frecuente de Andy Warhol, amistad de la cual surgirían varias obras y exposiciones que no fueron bien recibidas por la crítica especializada por considerarlas vacías y sin estética. Basquiat continuaba su carrera autodestructiva mientras se llenaba de dinero y enriquecía aún más a los mercaderes de arte. En medio de todo esto seguía participando en importantes exposiciones personales, continuaban los reconocimientos, y él estaba más abyecto a la cocaína y heroína, sin detener su ascenso mediático, con varios intentos fallidos de rehabilitación en constantes idas y venidas a su recién adquirida finca en Hawai a donde asistía en busca de renovación.
En 1985 da fin a sus contribuciones con Warhol debido a la mala crítica recibida por las obras, es notable el deterioro físico y mental de Basquiat mientras decae el contenido de sus pinturas, cayendo en repetición y caos.



Varias obras colaborativas de Warhol y Basquiat, que no fueron bien recibidas por la crítica

Basquiat luego de una serie de problemas regresó al medio ilustrando un artículo en el
New York Times Magazine titulado "New Art, New Money"

Su vida personal decrece siendo casi abandonado por sus amigos debido a su negativa de dejar las drogas. Sus obras se siguen vendiendo, aunque las exposiciones ya no son tan frecuentes, abandona socios, representantes y marchantes bajando notablemente su ritmo de producción artística.


En el año 1987 cae en una profunda depresión debido a la noticia de la muerte de su antes muy frecuente amigo Andy Warhol (22 de febrero), se sumerge aún más en las drogas, dilapida su dinero y casi en quiebra retoma su actividad gracias a la ayuda de varios amigos que vuelven a poner en el mercado cuadros antiguos, le proponen que tome un asistente para reponerse de la crisis y es así que con su antiguo compañero Rick Prol inicia una nueva serie de trabajos para exposiciones en New York, París y Alemania.

En medio de una gran expectativa se anuncia el regreso de Basquiat en una gran muestra en New York con la noticia que ha abandonado el consumo de drogas luego de más de un año de rehabilitación y trabajo en Hawai.
Es el año 1988 y Jean-Michel Basquiat con 27 años de edad es encontrado muerto en su apartamento debido a una sobredosis de heroína.

En 1996 se produjo una película sobre su vida y obra con David Bowie como Warhol

Así concluye una vida muy corta dedicada al arte y a la autosatisfacción, ¿qué nos dejó Basquiat?,en mi opinión personal un impulso vital dedicado a la expresión y el fin de una época derrrochadora y vacía de la que lamentablemente fue actor y parte.
Un comienzo en las calles, una postura artística contestaria y comprometida que luego fue perturbada y contaminada no del mundo agresivo y violento de las subculturas, sino por la banalidad del mundo social, alimentado por la sobreexposición de los medios, y los nocivos vicios.
27 años con un ritmo de vida frenético que finalizó saturado, y una producción artística interesante que marcó una pauta en lo que luego sería el street art y el arte contemporáneo en general.

7 comentarios:

Ludovico dijo...

BASQUIAT....el supo como volvber al asfalto, a la heroína, y a la misantropía un regalo para el alma.

Gran Post!!!

Autómata dijo...

Saludos, Basquiat uno más que murió de sobredosis a los 27 años, quizás no pudo con el peso de la fama y toda la carga cultural que tenía sobre los hombros, o siendo realistas, hay personas que simplemente no pueden evitar nunca de brindarle placer al cuerpo y llevarlo a los límites, sin importar las consecuencias, como él conozco a muchos y no por eso dejan de ser buenas personas.
Gracias por visitar y comentar!.

oswaldo autòmata dijo...

la verdad es dificil apreciar un comienzo de algo si fue alguna vez turbio ,digo esto por que mucha gente dice que el fue el que comenzo o hizo conocer al mundo el street art;, para mi la vida de J.M Basquiat pudo haber sido mejor, a la final fue ironica por que se convirtio en lo que mas odiaba y termino siendo el cadaver mas cotizado del cementerio.

desgraciadamente en este mundo a los que los catalogan como grandes resultan ser un manojo de contradicciones, adicciones y repulsiones , gente insufrible de muchas debilidades , sin sabores y actitudes estupidas que a mi parecer no deberian haberse merecido un reconocimiento tal,
me repugna ver cuando se toma de modelo a seguir alguien a que se le deberia escupir en la cara o abofetear para que reaccione y despierte . no me siento mejor que nadie al decir esto .
solo soy un espectador que perece al ver tanta irrasionabilidad de cada dia en esta selva nausiabunda que al que se le llama expresion artistica ya sea musical o medios de comunicacion y similares.

y contradiciendo al posteador conosco a muchos que le dan placer estupido al cuerpo y siguen siendo una manga de indesiables y mierda que no sale de mi zapato o de otros zapatos.

retomando a J.M Basquiat hasta despues de muerto no pudo librarse de la alcurnia hollywoodense que lo aquejaba,, que hasta la pelicula inspirada en la vida de el ,todos los actores son peces gordos del cine .. pudo haber sido peor que el papel de el halla sido protagonizado por S.L Jackson
o Densel Washington .

Autómata dijo...

Se podría decir que fue el comienzo del street art mediáticamente hablando, las paredes toda la vida han sufrido las huellas de la expresión de individualidad de muchos. Y no creo que sea modelo a seguir (nunca lo sugerí así) a no ser que se lo tome de ejemplo de lo que no se debe hacer, esa vida de artstar quedó para los 80`s... por otro lado los "yonquis" de toda la vida son solo gente débil y sin alma que buscan satisfacer su voraz deseo de autodestrucción, en todo caso gente de mierda que no merece ni ser pisada hay millones y no necesariamente drogadictos, pero hay que aprender a apreciar lo bueno y lo malo de estos seres, todos merecen respeto y algo de atención, buscando entre la mierda se puede encontrar algo de vida aún... en todo caso nadie tiene la razón es cuestión de posturas... excelente comentario oswaldo jajaja me lo imginé a Basquiat siendo interpretado ahora por Will Smith y Warhol por Deep...jajaja pero a Bowie si le quedó el papel...

oswaldo autòmata dijo...

Como siempre Edy una vez mas iluminandome para no caer de nuevo en la tentacion y ser garra del pensamiento clasico al que todos llamamos "el pensamiento de vieja puta" como dice Rodrigo cuando yo me cabreo que algo esta sucio dentro del departamento; "pareces vieja puta quejandote y limpiando".
y es verdad a veses siento ser un poco sentencioso y dejandome llevar por mi fallidas experiencias humanas con el resto del mundo me he aqui tentado una vez mas ser correspondido como vieja puta jajaja.
es verdad no lo habia visto de la forma que tu lo vez en fin , igual hasta que se me quite este sentimiento de repulsiòn ante el resto del mundo tratare de ser mas sutil .
gracias.
yijaaaaaaaaaaa

Autómata dijo...

jajaja yo también uso lo de "pensamiento de vieja puta" y no seas pues como vieja puta, la verdad es que la gente mismo se hace odiar con su accionar estúpido (en el caso de los yonquis de mierda que todo lo andan vendiendo y paqueteando -por ahí va el asunto no?- ) allá ellos y en medio de tanto químico y cucharas si hay aún algo que medio brille, una vez más es cuestión de posturas porque nadie le quita lo estúpidos que son... y Basquiat fue uno de ellos... y hay muchos...demasiados...

Anónimo dijo...

A mi me resulta muy peculiar la vida artistica de basquiat, mas no su vida social, ésto lo digo mas porque hoy dia son muchos los artistas que consumen droga, pero la forma de pintar de otros artistas suele ser mas trabajada que el modus operandi de basquiat, es curioso que unas pinturas como las de basquiat siendo burdas, experimentales y hasta con poca estetica, puedan atrapar la mirada y resulten llamativas por su peculiar forma de mezclar colores y tachar palabras que ante los ojos de otros críticos del arte puedan despertar elogios y aplausos, aclaro, no me gustan el contexto de las obras de basquiat, pero debo reconocer que alguien como él en este mundo, pueda despertar el interés en muchos sobre su forma de pintar.