martes, 16 de septiembre de 2008

Volar en mil pedazos y ser feliz - UIO Día 2




Vale contar que el viaje a Quito no se dio en el mejor de los momentos, el trabajo me tenía completamente atrapado, moviéndome, y el temor del hastío de Carolina y su viaje (o regreso me dijo) de repente a Guayaquil me tenían mal. Estaba asustado.


El día del Festival se acercaba y ya había desechado 3 o más ideas, no servían, muy pensadas, muy confusas, muy elaboradas, otras que no eran nada. 

La salida: el regreso a lo básico, a olvidarme de todo y confiar.

De repente me encontré deambulando en mi casa en Manta sólo, de madrugada, sin dormir y pensando en cualquier otra cosa menos en las obras. 

Es mentira cuando crees que todo ha pasado, que con simples palabras o gestos, o pensamientos, o incluso fe se puede detener lo imparable.

Hay que afrontarlo todo y con eso en mente llegó la tranquilidad y el foco. Pero no podía ir contra el tiempo.

Llamadas desesperadas, insistencia y cuando lo noté estaba ya camino a Guayaquil a recoger a mi esposa, quien en ese momento no creía en soluciones ni pausas, confía le dije, nos harán muy bien unas vacaciones de la-ni-siquiera-rutina.

Y saben qué, todo resultó bien, el frío hizo lo suyo con las mentes y se logró el ambiente adecuado para el diálogo, y ahora todo está calmado.

El segundo día de obras en Quito empezó temprano, 4 pm y ya estaba en  la cerrada Av. Amazonas, la primera impresión: el escenario donde esa noche se presentarían Los Tres.

Humansafe, human-safe, mansa-fe, safe, fe.


De eso se trata mi obra en el segundo día del Festival Arte en la Calle. El mundo sabrá darnos lo merecido (bueno o malo), hay que abandonarse y confiar, al fin de cuentas el final será el mismo.


Arranqué temprano porque nunca había hecho una obra tan grande en horas, y poco a poco fue tomando forma, de manera honesta.

De ahí el resto fue disfrute, fue excelente saludar a los amigos y conocidos. Intercambiar unas palabras con Varas, encontrarse con Claus y con el chileno, y conversar con los nuevos conocidos, el pana con el tatuaje de Sucre en la espalda, el canoso roadie de Los Tres que se preguntaba ¿qué pasa con Guayaquil?, la chica mushroom hunter portadora de la receta del ceviche de hongos (???), el malabarista que hacía los trucos con el tabaco, el brother que me regaló sorbos de vino de cartón toda la noche, en fin.


De repente, las notas de Claus (la canción, no el pana) a mi espalda y ahí estaban Los Tres, probando sonido y la calle llenándose.


La pausa para alimentarse y para comprar una botella de Gato Negro que resultó exquisita para la noche capitalina. Al regreso, fui detrás del escenario a recoger mis cosas para retomar el mural y me topo a Álvaro Henríquez, solo alcancé a decirle - ey que tal- (me devolvió un hola junto a un movimiento de cabeza), tomé mis cosas y a seguir con lo mío.


La culpa fue de Varas (jaja) "uno no debería conocer a sus ídolos, eso no está bien, se corrompe el equilibrio planetario" (frase editada por mi memoria para mayor impacto).

Y no, nunca tuve ganas de acercarme al tipo y decirle algo, no quería importunar ni importunarme. A lo mío pensé.

Ya entrada la noche empezó la muestra audiovisual que arrancó con uno de mis videos para Guerreros de Cartón, y desde ahí fue todo fiesta, y cansancio.


Del concierto de Los Tres solo diré: nunca pensé escuchar en vivo algunas de mis canciones favoritas, el cierre de Déjate Caer a lo Café Tacuva lo disfruté sentado a un costado del escenario, la imaginación fue certera porque hasta se mandaron la coreografía (como lo imaginé). De tanta insistencia de la gente ya era obvio el cierre con el tema.


Fue un buen día, hay un par de detalles que son material para otros posst. 

Ahí nos vemos.

2 comentarios:

Javier dijo...

Que mierda me perdí el festival. Tenía muchas ganas de ir, especialmente por Los Tres. Pero lamentablemente el presupuesto no da para viajar dos fines de semana seguidos a Quitof (lo digo por el quitofest).

Te quedaron bacanes las obras bro.

Nos vemos.

Autómata dijo...

que tal Javier...

yo estoy en las mismas, definitivamente me perdí el quitofest...

luego será..

gracias por tu visita y comentario