lunes, 10 de septiembre de 2007

Nuestro valor individual, el arte de Do-Ho Suh

Hace mucho tiempo que ninguna obra me impresionaba lo suficiente como para provocar esas cosquillas en mi interior dejándome pensativo, inquieto.


Gracias al programa de tv
Art:21 que se transmite por el canal Film&Arts conocí a un artista inmenso, que desde su sencillez accede al mundo, nos comparte su memoria y sus visiones, nos permite y motiva pensar acerca de nuestra posición como individuos participativos, grupales, necesarios, útiles.


Do-Ho Suh (Rep. de Corea 1962) es el tipo de artista/individuo que mide su tamaño a través del de su obra, la cual tiene el poder del colectivo, la fuerza de las masas, la uniformidad de los ejércitos. Además cuestiona la realidad globalizada donde nuevamente somos nómadas, migrantes llenos de ilusiones que llevamos el concepto de hogar no en el plano físico sino en un plano mucho más emocional, y por ello más auténtico, y más portátil.


Este poder del colectivo, de la unificación y repetición (con las consecuentes pérdidas de identidad individuales) son abordadas por Do-Ho Suh a través de esculturas e instalaciones donde la monumentalidad y grandeza sólo es posible gracias a el soporte indispensable de la multitud.

Detalle de "Public Figures", donde la multitud creada por Suh sostiene un pedestal de monumento vacío, o acaso son ellos la figura pública a la que se rinde homenaje a modo de estatua. Obra presentada en la 40ava Bienal de Venecia.

Lo pequeño e insignificante enfrentado a lo cuantioso y majestuoso, lo ligero contra el peso de la historia e historias personales. Ese soy/somos heredado de su cultura asiática (en su idioma no existe la diferencia entre singular y plural), y el fortalecimiento interior de cada uno de nosotros como parte de un conglomerado (en su natal Corea la instrucción militar es obligatoria y desde la infancia) donde un individuo no existe sino en función de ser miembro o elemento de una masa (desde la escuela mantienen uniformes y conductas militares).

Detalle de "Floor", obra incluida en el Pabelllón de la Humanidad en la Bienal de Venecia 2001.

Es un importante partícipe en el mundo del arte con sus grandes esculturas/instalaciones construidas a través del soporte y la repetición de múltiples figuras/modelos/patrones como carga conceptual, ha participado en los escenarios más importantes a nivel mundial como la Bienal de Venecia y expuesto su obra en galerías de todo el mundo.

Impresionante vista de "Some/One" donde miles de dogtags son "tejidas" por todo el piso del salón hasta formar una chaqueta de tipo militar que da la espalda a la entrada del lugar.


La acorazada superficie de "Some/One" se muestra vulnerable y humana a través del reflejo de los visitantes, el concepto de ejército, de fuerza masiva contra la importancia del individuo.

Uno de sus trabajos más comentados fue uno de las realizados para la 49ava Bienal de Venecia (2001) la instalación denominada "Some/One" creada a partir de miles de dog tags (chapas metálicas de identificación militares) unidas ordenadamente cual manto por todo un cuarto brotando desde su centro un bulto tridimensional en forma de chaqueta militar (con ciertos rasgos orientales antiguos) el cual da la espalda al visitante que ingresa a la habitación, pero que al notar su frente acercándose muestra su interior reflectivo a modo de espejo.

Do-Ho Suh se hizo amigo de la persona que le proveió de las chapas metálicas, luego dándole acceso a la máquina que creaba las inscripciones, los miles de dogtags están grabados con series de números y letras sin sentido aparente pero que tienen directa relación al anonimato de los sujetos, y como en un concepto más amplio de grupo este detalles es insignificante.

Suh en una entrevista cuenta la anécdota de que los espectadores le hallan connotaciones religiosas, mientras a algunos la pose le parece bondadosa, a otros les resulta hostil, alguien dijo que parece un emperador en pleno proceso de confección de una nueva chaqueta.

Son muchos los significados implícitos en esta obra, la uniformidad del ejército, la fortaleza del mismo soportado por cada individuo, la identidad perdurable más allá de la muerte (es conocida la práctica en combate de dejar estas chapas en los cadáveres para su posterior identificación) la insignificancia de cada elemento pero su importancia dentro del "todo", su interior reflectivo se disputa con la agresividad marcadamente bélica que nos incita a rebotar contra su protegido exterior con escamas, interior donde nuestra blanda y orgánica imagen reflejada se contrapone al frío metal, nuestra identidad distorsionada, todos somos parte de la máquina.

"Floor", donde miles de figuras de plástico sosteniendo un piso de vidrio nos muestran un arduo y minucioso trabajo de parte del artista, como detalle adicional vale destacar que no todas las figuras son iguales.

40 módulos de 100x100cm cubren todo el salón.

Otra obra interesantísima montada en dicha Bienal es "Floor" compuesta de un piso cubierto de módulos de cristal elevados unos centímetros del suelo gracias al soporte de millones de figuras de plástico en una postura ambivalente (puede interpretarse como fortaleza o sumisión), el público caminando sobre estos paneles advierte luego que estas pequeñas figuras tienen sus rasgos característicos, su vestuario, su vida propia. No es muy complicado explicar (ni entender) el discurso de esta obra, conociendo el origen del autor las connotaciones políticas son evidentes (el comunismo, el militarismo, la sobrepoblación, el consumismo y la producción sostenida), nos sentimos firmemente soportados por la certeza de la fuerza de esta multitud pese a estar elevados sobre un piso de vidrio.

Do-Ho Suh cuenta que su intención más allá de dar un significado social o político fue jugar con la percepción del espectador, tratar de contrastar la inmovilidad de los pesados monumentos con la impresión de movilidad de las pequeñas esculturas.

También incluida en la Bienal fue "Public Figures" donde una pesada estructura a modo de gigante pedestal estatuario es sostenido por otros cientos de figuras invirtiendo la lógica, sosteniendo un monumento que no existe, ellos mismos son la obra, lo monumental, lo perdurable.


Además de la identidad grupal y las repetidas revisiones (y comparaciones) a su pasado en Corea, Do-Ho Suh mantiene una especial postura hacia la idea de "hogar" presente en cada individuo, quizás con nostalgia desde que vive en New York ha llevado por varias partes del mundo su instalación "Seoul Home/L.A. Home/New York Home/Baltimore Home" donde reflexiona el lugar que tienen los recuerdos dentro de nuestra actual vida, así como el peso del pasado, además de su sentir social ante el fenómeno de la migración.

En esta obra Suh construye una réplica su hogar en Seúl con materiales traslúcidos, telas y sedas, recreando todos los detalles externos e internos, logrando una copia exacta de sus recuerdos, la presencia etérea de su hogar en un nuevo entorno, esta vez New York; luego este departamento de New York es recordado en Los Angeles, y su lugar de estadía en L.A. es duplicado en Baltimore, todos ellos fantasmagóricas representaciones de los recuerdos de aquellos lugares.


Movimiento, desplazamiento, carga cultural, son varios los puntos sensibles que toca con esta obra, donde la fragilidad de nuestro vínculo inicial con los orígenes son acercados a la portabilidad de un hogar-carpa, un hogar desmontable, un hogar portátil (incluso aquí siguen presentes restos de su joven vida militar en Corea).



Manteniendo esta idea presenta también su obra "348 West 22nd St. Apt. A, New York, NY 10011 (corridor)" donde con la misma técnica reproduce a escala real un pasillo del condominio donde vivió apenas llegó a los EE.UU., es sorprendente el grado de detalle que logra con varillas, seda teñida y tul: calentadores, enchufes, tuberías y puertas muy occidentales con un aspecto que recuerda a las construcciones tradicionales de oriente, una vez más su recuerdo y nostalgia, el empeño artístico de recrear una porción del edificio casi sin importancia, un pasillo es un lugar de tránsito, paso obligado tanto de ida y regreso entre dos mundos: el interior y el exterior.


Bajo este esquema también presenta "Perfect Home II" y "Reflections", en la primera va más allá con los detalles y mediante seda, varillas y cierres corredizos, nos muestra a la perfección lavabos, tuberías, cocina, ducha, dormitorio, todo un hogar completamente equipado en una versión portátil bajo la premisa que todo desmontado quepa en una maleta, no sólo llevando todas las comodidades posibles sino también escenarios completos de la vida, la materialización de la nostalgia.

En "Reflections" representa una especie de construcción japonesa con estos mismos materiales tal vez haciendo énfasis en las múltiples invasiones culturales a las que estuvo sujeta Corea a través de la historia (Japón, Alemania y la ahora invasión cultural de la globalización) y sus incidencias en el modelo de vida de los habitantes (según declaraciones de Suh cada coreano esta entrenado para sobrevivir y matar).

En las obras más actuales sigue manteniendo ese sentimiento de cotidiano extraño, adaptado, inmerso, y se vuelve más político (según el punto de vista) como en "Paratrooper " donde representa una pequeña escultura metálica de un paratrooper (soldado del cuerpo de paracaidistas) luchando contra "el viento" tratando de recoger los múltiples hilos de su paracaídas, el cual con una mirada más cercana está formado por miles de nombres bordados cuyos hilos sueltos se prolongan hasta las manos del soldado.


Y así Do-Ho Suh nos muestra su "individualidad colectiva", su extraña cultura global/múltiple/local, nacido en Corea con el siempre presente sentir de ser parte de un todo, y a la vez nadie, como en la obra "Who Am We?" (2000) donde en un juego de palabras reemplaza el "yo" (I) por el "nosotros"(We), creando un enorme papel tapiz con lo que a simple vista es un patrón repetitivo pero que en realidad plasma cientos de rostros extraídos de los anuarios de su secundaria en Corea, y justamente es con esta vista que la obra adquiere su valor, porque la individualidad de cada fotografía queda relegada al uso global como objeto, donde impera la totalidad del reconocimiento colectivo como una unidad (como patrullas, cursos, divisiones, partidos, equipos, familias o ejércitos).

En "Doormat: Welcome" Do-Ho Suh crea lo que a simple vista es un tapiz, pero conformado de cientos de figuras de caucho.

Hospitalidad, hogar, casa, migración, y demás temas son abordados con ironía, un simple tapete de entrada con una alta carga conceptual. Acceder a un interesante análisis de esta obra expuesta en la galería Lehmann Maupin.

Do-Ho Suh sigue deleitándonos con sus trabajos, instalaciones monumentales o trabajos simples, con sus visiones extrañas, invitándonos a divisar desde un peculiar punto de vista el mundo actual producto de recuerdos, de una historia, de conflictos, de un camino, destinos y muchas vidas en conjunto.


Imágenes y información extraídas de:
Do-Ho Suh en The Australian Broadcasting Corps.
Do-Ho Suh en MUSAC España
49 Bienal de Venecia 2001: "Floor" y "Some/One"
Entrevista en art:21
Hoja de vida de Do-Ho Suh
Galería de imágenes de Suh
Home in the world; articulo sobre Do-Ho Suh
Do-Ho Suh: light work, weighty ideas - Gallery Buzz - artículo
Do-Ho Suh, imágenes de Reflections
Info variada en Artfacts.net

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola estoy buscando colaboradores para un periodico digital.
concedeme una entrevista a traves de mesenger y hablamos de los detalles.
mi correo es lonuestro27@hotmail.com
un saludo
jose guillermo chacón montes

Carlos Julio Pérez Quizhpe dijo...

Saludos autómata.

Este es un post verdaderamente reflexivo. Ver el arte expresado en varias ramas, lo fantástico de hacer volar la imaginación y acercar el corazón hacia una reflexión necesaria, que despedaza nuestros prejuicios y complejos, es simplemente genial.

Me han gustado las esculturas de "unión hace la fuerza" (que me recordaba un post anterior tuyo acerca de la gente pequeña), la casa perfecta, el paracaidas, el tapete de bienvenido, etc., todo un torrente de ingenio sutilmente entrelazado con una pauta en nuestra alocada forma de vivir para pensar en lo que realmente somos y en lo que hacemos en la vida.

Ese es el calibre de post que me encantan.

Felicidades.

Carlos Julio

El gato dijo...

INFINITAS GRACIAS!!! Yo tambien vi el programa hace mucho tiempo y he buscado a través de la red información muchas veces, todas con resultados negativos, ya que no tenia mayores datos. Hoy de la manera mas simple coloque tapete arte en Google, y zaz AHI ESTA!! Gracias!! Este artista y su arte me dejaron sin aliento! simple, sencillo, crudo sin ningun tipo de grandilocuencia o ambición. La critica contundente y velada al sistema militar, economico y politico. La individualidad y la comunidad...en fin GRACIAS. Me dedicare a leer!!