Malditos Ochenta (Basquiat Parte 2)
"No pienso en el arte cuando trabajo. Trato de pensar en la vida."Jean-Michel Basquiat

El mundo del arte siempre ha girado en torno al dinero y a la posibilidad de vivir de algo que no sea una labor repetitiva, ese Vivir del Arte que va más allá de lograr ingresar al mercado y al circuito de galerías, hacer catálogos, ser objeto de colección, y recientemente elevar a status de arte a objetos cotidianos como zapatos, carteras, gorras y camisetas con una simple firma o reproducción de alguna obra; vivir del fruto de nuestra creación.
Y algo más, los artistas, sabiéndose (o anhelando) pertenecientes a otra cultura, asumen actitudes de artstars reflejándose esto en su trabajo que por lo regular pierde genialidad y lentamente se convierte en rumor de grupillos sociales o dependientes de la moda.
Es difícil ver en la historia del arte contemporáneo un exponente (la mayor parte de los denominados "de culto") que no se haya sumergido en el hedonismo extremo, viviendo en el nihilismo agotando de este modo su vida casi siempre con fatídicas consecuencias, cuestión de ego algunos dirán, postura artística y desenfado según otros, o simple estupidez producto de la juventud, inexperiencia y los vicios.
MALDITOS OCHENTA
Y es así como el aun joven Jean-Michel Basquiat inició por fin su carrera artística (ver post anterior) como lo había soñado, de un modo fiestero, siendo admitido por los círculos sociales a los que en sus inicios rechazaba, codeándose con colegas como Warhol (ver imagen, acostumbrada Polaroid tomada por Warhol a los nuevos visitantes de su taller), que para esa época (inicios de los 80) casi habían agotado la "inspiración" y se encontraban carentes de discursos y reflexión, la época estaba cambiando y estaban subidos ya en una década decadente donde se atisbaba un descenso cultural y sociopolítico proveniente de los 60`s y 70`s.Luego del rotundo éxito obtenido por su participación en la exposición colectiva New York , New Wave (1981) a Basquiat le ofrecen su primera exposición personal en la galería Emilio Mazzoli en Italia, a partir de la cual los marchantes de la época hacían lo imposible por elevarlo a un status de "coleccionable", luego del colectivo Adress (también en Italia) le proveen a Jean-Michel de un estudio personal en el sótano de la galería casi obligándolo a trabajar simultáneamente en varias obras y sobre diversos soportes y formatos.
Su estética dinámica y caótica llamó la atención en todo el mundo, la marginalidad llevada a las galerías más sofisticadas.
En el año 1982 regresa a New York envuelto en fama y dinero (sus obras se cotizaban hasta en $10.000), con infinidad de obras en posesión de coleccionistas e invitaciones para participar en importantes exposiciones a través del mundo.
Cabe decir que en medio de su trabajo serial y meramente estético, Basquiat seguía en busca de mensajes y una postura artística identificada a sus inicios, se interesa más hondamente en la cultura africana, se vincula a la corriente neoexpresionista de la época, hasta que participa en la exposición internacional Documenta 7 con sólo 21 años, su fama sigue en aumento y el mundo artístico internacional está cada vez más interesado en el "fenómeno Basquiat", mientras él mantiene un ritmo de vida agitado, derrochador, enfermizo e inmerso en la volatibilidad de las drogas.


A estas alturas de la historia no sabríamos decir quién se aprovechaba de quién, si Basquiat sacaba de ese mundo efímero y plástico todo lo que necesitaba para cubrir sus adicciones y gustos, o si el mercado lo convirtió en fuente de dinero mientras lo consumía rápidamente, persiguiendo elevarlo a leyenda más allá de la celebridad.


En 1985 da fin a sus contribuciones con Warhol debido a la mala crítica recibida por las obras, es notable el deterioro físico y mental de Basquiat mientras decae el contenido de sus pinturas, cayendo en repetición y caos.

Basquiat luego de una serie de problemas regresó al medio ilustrando un artículo en elNew York Times Magazine titulado "New Art, New Money"

En el año 1987 cae en una profunda depresión debido a la noticia de la muerte de su antes muy frecuente amigo Andy Warhol (22 de febrero), se sumerge aún más en las drogas, dilapida su dinero y casi en quiebra retoma su actividad gracias a la ayuda de varios amigos que vuelven a poner en el mercado cuadros antiguos, le proponen que tome un asistente para reponerse de la crisis y es así que con su antiguo compañero Rick Prol inicia una nueva serie de trabajos para exposiciones en New York, París y Alemania.
En medio de una gran expectativa se anuncia el regreso de Basquiat en una gran muestra en New York con la noticia que ha abandonado el consumo de drogas luego de más de un año de rehabilitación y trabajo en Hawai.
Es el año 1988 y Jean-Michel Basquiat con 27 años de edad es encontrado muerto en su apartamento debido a una sobredosis de heroína.
Así concluye una vida muy corta dedicada al arte y a la autosatisfacción, ¿qué nos dejó Basquiat?,en mi opinión personal un impulso vital dedicado a la expresión y el fin de una época derrrochadora y vacía de la que lamentablemente fue actor y parte.
Un comienzo en las calles, una postura artística contestaria y comprometida que luego fue perturbada y contaminada no del mundo agresivo y violento de las subculturas, sino por la banalidad del mundo social, alimentado por la sobreexposición de los medios, y los nocivos vicios.
27 años con un ritmo de vida frenético que finalizó saturado, y una producción artística interesante que marcó una pauta en lo que luego sería el street art y el arte contemporáneo en general.






































